viernes, 16 de octubre de 2009

La UNT y el baile de lo decadente


De un tiempo a esta parte, la Universidad Nacional de Trujillo se ha convertido en el lugar preferido de cuanta orquesta o grupo musical sea convocado. Ante la ausencia de argumento que permita obtener votos (y no poco dinero), algunos grupos políticos de estudiantes han venido organizando este tipo de espectáculos. El argumento central de estos esbirros es que esta música está de moda o es lo que le gusta a la gente.

El argumento de la moda tiene una lógica absurda. Una casa superior de estudios no es, como quieren hacernos creer, un remedo de coliseo romano de pan y circo. Hasta hoy han sido grupos de cumbia los que fueron presentados, porque son famosos y populares -dicen- . A ese paso, en un tiempo no muy lejano, personajes de la calaña de Magaly Medina, Laura Bozzo, Susy Díaz o “Chiquito” Flores serán parte de alguno de estos eventos o apadrinarán alguna promoción.

¿Debe la universidad someterse al imperio de la moda y lo popular? ¿Alguien podría explicarnos de qué modo los bailes, fiestas y conciertos de grupos de moda contribuyen a lograr los fines de la universidad o al desarrollo académico de nuestra región?

La universidad debe ser la promotora de nuevas ideas y transformaciones tecnológicas, políticas y sociales. Y no una casa de estudios denigrada por estudiantes rentados, quienes confunden la educación superior con una agencia promotora de espectáculos.

¿Alguien imagina a las mejores universidades del mundo aplicando esta repulsiva política educativa? ¿Cabe en la mente de alguien pensar que Harvard promueva un concierto con Madona y Oxford, uno con Britney Spears? ¿Alguien puede imaginar a universidades como la del Pacífico, o la PUCP organizando algo parecido?

Tal vez no nos dimos cuenta de las consecuencias de este lúgubre camino. Anunciar con parlantes, un tico y un megáfono una fiesta popular no hace más que denigrar la imagen de la UNT y con ello la educación.

Esto no es solo contraproducente para los egresados que carga sobre su historial el sello de alma mater, sino que, afecta a los nuevos profesionales que pronto egresarán.

Las voces que promueven la privatización de la educación pública usan dos argumentos maquiavélicos: la universidad pública es mal administrada y sus estudiantes tienen la suficiente capacidad económica para aportar recursos en su educación. ¿No estamos dándoles la razón al equiparar la dirigencia política estudiantil a una promotora de espectáculos?

La universidad debe ser la luz en las tinieblas, la institución que nos permita mirar hacia adelante. La locomotora que nos lleve a los rieles del progreso. Aunque para ello tenga que ir contracorriente. Aunque para ello no deba ser popular o ir contra la moda. Quienes hemos visto cambiar nuestra vida gracias a la educación pública tenemos el deber de alzar nuestra voz de protesta. Tenemos el deber de evitar que las palabras del poeta Jean de la Fontaine se hagan ciertas: “La estupidez que se pone de moda es más peligrosa que cualquier ataque mortal”.

Julio Corcuera Portugal

martes, 13 de octubre de 2009

Microscopio Global 2009: la justicia como limitante de las inversiones



El último martes diversos medios dieron a conocer que el Perú fue considerado el país con mejor entorno para las microfinanzas, según el último estudio de la revista inglesa The Economist.

El informe “Microscopio Global sobre el entorno de negocios para las microfinanzas” es resultado de un estudio realizado por la unidad de inteligencia de la revista liberal más famosa del Reino Unido. Patrocinado por el BID, la Corporación Andina de Fomento y la Corporación Financiera Internacional. El estudio analizó las economías de 55 países del globo.

La sorpresa al leer los resultados no es solo la aparición del Perú en primer lugar, sino que los diez primeros lugares han sido ocupados por economías en vías de desarrollo: Perú, Bolivia, Filipinas, India, Ghana, Ecuador, Nicaragua, Colombia, El Salvador y Uganda. El Microscopio Global del 2008 manifestó al respecto: “Existe una disociación entre el tamaño y la riqueza de un país y la calidad de su contexto de microfinanzas. De hecho, cinco de los primeros siete puestos del índice están ocupados por países de menor tamaño y menos desarrollados”.

El informe presenta una evaluación en tres áreas bien definidas: marco regulatorio, desarrollo institucional y clima de inversión. La primera está representada por la regulación y creación de Instituciones Microfinancieras (IMF); mientras que la segunda, por la variedad de servicios y el nivel de competencia de las IMF. Y, aunque obtuvimos un buen puntaje en las tres áreas, en clima de inversiones obtuvimos el más bajo. En esta área se analizó: estabilidad política, transparencia de las IMF, normas de gobernabilidad y sistema judicial.

No debe sorprendernos el porqué la última área obtuvimos un puntaje más discreto (56,4 puntos frente al 81 obtenido en marco regulatorio) Las deficiencias de nuestro sistema político, nuestros permanentes problemas de gobernabilidad y un sistema judicial cuestionado, no podían dar otro resultado.


El Microscopio Global destaca, entre los desafíos a superar, el tema judicial: “Perú carece de un sistema judicial óptimo. Además el poder judicial es catalogado como el menos confiable de todas las instituciones públicas… a los juzgados nacionales les sigue faltando imparcialidad”. Este problema no es nuevo.


¿Cómo un país que logró reformar exitosamente diversas instituciones financieras no puede implementar una reforma judicial tan necesaria como relegada?


Diversos reportes económicos en los que el Perú obtuvo resultados tan alentadores permiten afirmar que se lograron buenos resultados en las reformas que el Estado se ha propuesto. Tal vez el sector justicia no sea precisamente una de sus prioridades.


Ojalá en un tiempo, no muy lejano, no solo lideremos reportes de competitividad o ambiente para los negocios; ojalá algún día, lideremos reportes de igualdad, desarrollo humano y distribución de riqueza. Ojalá en todo este período de crecimiento y liberalización no olvidemos que el Perú es un estado nación. No un mercado.

Julio Corcuera Portugal

La ejecución del presupuesto regional y el recurso humano local




Cada vez que se analiza la ejecución del presupuesto público los resultados van contra el sentido común: hay dinero pero no sabemos cómo gastarlo. Sin embargo, contra lo que muchos puedan pensar, dada la estructura de nuestro sistema, los resultados no son ilógicos. Todo lo contrario.

Después del consenso de Washington la asunción del pensamiento único transformó las economías del mundo entero, incluido nuestro país y nuestra región. El control de la inflación a través de la reducción del dinero circulante se convirtió en dogma. Aunque para ello, haya además que congelar salarios, desaparecer los beneficios sociales y reducir la inversión pública.

Dado que este no es un discurso popular, una manera de garantizar la no proliferación de dinero en la economía es crear un mecanismo que haga difícil su ejecución. Así se logra superar dos problemas políticos: la descentralización del presupuesto - pero asegurándonos que este no sea gastado con facilidad - y la reducción de la responsabilidad del gobierno central - que ahora pretende dirigir la protesta pública al gobiernos regional para cuidar su imagen­-.

Es verdad que, los mecanismos que regulan la inversión pública han hecho la ejecución del presupuesto más eficaz. Ha impulsado, además, el desarrollo de una nueva categoría profesional: el tecno político. El boom de la formación de los futuros gestores de la cosa pública se ha multiplicado, especialmente, en la capital de nuestro país. Un ejército de profesionales vienen capacitándose en áreas hasta no hace muchos eran ignoradas, cuando no despreciadas.

Lamentablemente, esta descripción no es válida para Trujillo ni la Libertad. Una de las paradojas del mercado es la existencia de demanda laboral para la cual no existe oferta. Profesionales sin empleo y programas estatales que no encuentran profesionales idóneos para una función determinada, por ejemplo, ejércitos de abogados que no saben cómo arreglárselas con el SNIP y las contrataciones públicas

Si las reglas de juego son las mismas en todas las regiones: ¿Qué puede explicar que regiones como Lambayeque, San Martín, Huánuco y Puno gasten un mayor margen del presupuesto que La Libertad?

El recurso humano: si bien esta no representa el total de la respuesta es, ciertamente, una de las razones principales del problema.

La administración pública requiere una formación especial y el desarrollo de competencias específicas que contribuyan al logro de sus objetivos. El bienestar ciudadano debe ser el resultado de un trabajo planificado y altamente profesional. Y es el sector académico quien debe proveer esas competencias y formar a los tecno políticos necesarios para desarrollar la región.

Si el crecimiento económico de nuestra ciudad no va acompañado de un adecuado desarrollo académico profesional, no serán pocos los objetivos que dejemos de lograr. Mientras eso no cambie seguiremos siendo una ciudad que solo gasta el 21% de su presupuesto. Mientras eso no cambie el gran cambio no será posible.

Julio Corcuera Portugal